Els enderrocs del futur
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viernes, 11 de marzo de 2011

EL GRAN MASTURBADOR

Existen personas repugnantes que hacen grandes obras. Esta sería una lista demasiado larga (Borges,Celine, Vargas Llosa, Wolfe, Elia Kazan, Jagger y Richards, Houllebeq...). Alguno puede ser Dalí, y éste lienzo es un compendio de sus obsesiones. Es un autoretrato, se ha de ver en vertical, o inclinando la cabeza a la izquierda. Así veremos su cara alargada, angulosa, su gran nariz y su tez amarillenta.Podemos ver un saltamontes-máquina que representa un falo que se dirige hacia su boca. Está lleno de hormigas, quizá representando el deseo y el miedo que le inspiraba dicho miembro. En la parte superior surge el cuerpo de Gala enfocado a unos genitales masculinos encerrados en un ceñido calzoncillo. También en la cabeza de león surge un símbolo fálico de su lengua. (Demasiadas pollas para no ser maricón ¿no?). La relación de Dalí con la sexualidad siempre fue "complicada" (voyeur, homosexual, masoquista...)Debajo del autoretrato aparece una pareja abrazada en la playa (¿símbolo de tranquilidad, de paz?), y a la izquierda una figura solitaria que se aleja (¿el verdadero Dalí, desconocido?). Destaca también el anzuelo sobre la cabeza, algunos historiadores hablan de la sujección con la realidad, otros hablan de la presencia de la familia castradora. El más brillante de los surrealistas, que posteriormente fue expulsado del movimiento. André Breton hizo un juego con sus letras, pasando a llamarlo "Ávida Dollars", por el amor al dinero y el ansía mercantilista de Dalí. Óleo sobre lienzo.

sábado, 5 de marzo de 2011

LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO.

En 1830 Eugène Delacroix pintó uno de los primeros cuadros, si exceptuamos a Goya, de carácter político. En esta obra ensalza la lucha revolucionaria que derrocó a los parásitos, quiero decir Borbones, en la Francia postnapoleónica de 1830. La Libertad avanza decidida hacia nosotros acompañada de las diferentes clases sociales: a su izquierda encontramos a un burgués (autoretrato de Delacroix) tocado con sombrero de copa y armado de un arcabuz; a la izquierda del burgués aparece un artesano urbano armado con un sable, y a la derecha de la libertad vemos un joven armado con dos pistolas. En definitiva el pueblo se alza en armas contra la injusticia representada por la monarquía. A los pies de la libertad vemos un campesino herido que se incorpora con esfuerzo dirigiendo su mirada a la libertad, que avanza orgullosa y decidida, a pecho descubierto, sin miedo. El sacrificio del campesino no ha sido en vano. Fijándonos podemos ver como la camisa, el cinturón y la camisa interior del campesino reproducen los colores de la bandera republicana francesa, la misma que enarbola la Libertad. Esta figura alegórica también va armada con una bayoneta, lo cual nos indica que la libertad no se consigue sin lucha, sin esfuerzo. Para localizar espacialmente la escena, Delacroix sitúa al fondo a la derecha, entre humo y brumas, las famosas torres góticas de Notre Dame. Delacroix: óleo sobre lienzo. 1830. Louvre. 2,60x 3,25. Romanticismo.

sábado, 19 de febrero de 2011

IMPRESIÓN SOL NACIENTE

¡Qué putada la fotografía! Los daguerrotipos habían aparecido en la década de los 60 del siglo XIX. La búsqueda incesante de reflejar la realidad en la pintura carecía de sentido, pues, cualquier foto, "congela" el momento como nunca lo hará una pintura. Había que buscar otros caminos. A finales de siglo, un grupo de pintores comienzan a exponer sus obras en el salón de un fotógrafo (monsieur Nadar), ya que sus obras no eran aceptadas en los salones oficiales, ni siquiera en el salón de los "refusses". En la primera exposición participaron 13 autores entre los que estaban Renoir, Manet, Pisarro... y Monet. La obra que presentó Monet fue Impresión sol naciente. Esta obra sirvió de cachondeo a mucha gente, incluyendo a un periodista que, despectivamente, bautizó al grupo como Impresionistas. A los pintores no sólo no les ofendió, si no que les gustó el nombre.
Sobre la obra apuntar que es una puta maravilla. Refleja el amanecer en el puerto de Le Havre y se aprecia como tres barcas se aproximan al espectador. Sobre el cielo brumoso se intuyen las arboladuras de los barcos amarrados en el puerto, y el sol, un disco amarillo, marca el punto al que se dirige nuestra mirada. Lo importante es la luz y cómo afecta a nuestros sentidos. Las pinceladas son sencillas, rápidas y sueltas, pero consiguen que veamos formas y siluetas. No son reales, son sensaciones, son "impresiones". A los impresionistas les gustaba pintar "au plain air" , al aire libre, captar la vibración de la luz. El siguiente paso, más atrevido, será renunciar a reflejar la realidad, en definitiva, la Abstracción. Pero eso llegará en el siglo XX. Un deleite para los sentidos, una explosión de luz y color. ¿Qué estoy viendo? No importa. ¿Qué estoy sintiendo? Eso sí importa.

domingo, 30 de enero de 2011

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS.


Esta obra, una de las favoritas de Felipe II, es un claro precedente del surrealismo. Sigue siendo un enigma y no está completamente explicada. La teoría más "plausible" habla de un contenido cláramente ejemplarizante, típico del arte medieval, de ahí que no se la adscriba en el Renacimiento, período al que cronológicamente pertenece. Básicamente el mensaje es que tras la creación (panel izquierdo, colores vibrantes y luminosos), el ser humano se deja llevar por las "delicias" terrenales (panel central, con toda una serie de alegorías sexuales - personajes "cabalgando", moluscos, artefactos fálicos, felaciones, coitos...), hasta acabar siendo castigado en el panel del infierno, en el que imperan los colores oscuros y con toda una suerte de castigos para el ser humano pecador. Este es el panel más impactante por las ímágenes que contiene. Por ejemplo, en el ángulo derecho, tenemos una especie de rata sentada sobre un trono devorando una figura humana, mientras defeca otra figura. En el ángulo izquierdo aparece una bestia levantando un tablero de Backgamon para golpear a un pecador. También aparece la famosa imagen de las dos orejas con la cuchilla en el centro (pene y testículos), una figura crucificada en una enorme lira... En el panel central destacan todos esos artefactos extraños y las casi 300 figuras desnudas llevadas por la lujuria. Tan sólo aparecen vestidas las figuras de Adán y Eva (ángulo derecho), semiocultas y con cara de pensar:"cagón la puta la que hemos armao".En este panel destacan los actos sugeridos: los personajes de la burbuja simulando una mansturbación; la figura que introduce una flor en el culo a otro personaje; los mejillones, las figuras cabalgando alrededor del estanque del paraíso...En definitiva, si nos dejamos llevar por las tentaciones, acabaremos en el infierno. Tríptico de las Delicias. Hyeronimus Bosch Van Aeken (El Bosco). 1450-1516.Óleo-tabla.

sábado, 22 de enero de 2011

LA BALSA DE LA MEDUSA

El verano de 1816, la fragata francesa Medusa naufragó en aguas del Senegal. El capitán y los oficiales, miembros de la nobleza, decidieron utilizar los botes salvavidas y se desentendieron de los marineros, a los que consideraban socialmente inferiores. Los náufragos construyeron apresuradamente una balsa y permanercieron a la deriva durante 13 días en aguas del Atlántico. Sólo sobrevivieron 15, evidentemente recurriendo a la antropofagia.
La terrible odisea de la Medusa escandalizó y conmovió a la sociedad francesa de la época, ya que, tras estar prohibida dos años, al ser expuesta, mostró la indignidad y cobardía de los oficiales.
La obra, expuesta en el Louvre en 1819, pretendía denunciar la hipocresía del régimen de la Restauración - la monarquía de los Borbones-, corrupta y retrógrada. El resultado es éste alegato de una Francia a la deriva tras la caída de Napoleón.
Respecto a la composición de la obra destaca la conocida como "pirámide de la esperanza", donde las figuras inferiores están muertas y la pirámide se eleva pasando por los moribundos, desesperados y enfermos hasta llegar al personaje de la cima, que encarna la esperanza ante la perspectiva del rescate. Al fondo, desplazado hacia la derecha se observa el pequeño mástil de la nave Argos que rescató a los náufragos (para otros historiadores del Arte es el mástil de una nave que pasó de largo). Para incrementar el dramatismo de la escena, por la parte izquierda se observa una ola gigantesca y oscura que podía hacer zozobrar la frágil balsa.
Como curiosidad, resaltar que el personaje de la parte inferior izquierda, resignado ante el horrible destino, sostiene un cadáver que es un retrato del amigo del autor, Delacroix. También como curiosidad decir que Gericault murió a los 32 años de edad, tras caerse de un caballo. Todo típico del período del Romanticismo.
Perdonad el ladrillo. Era por cambiar de onda, para no ser tan previsible. Próxima entrega, si os gusta, El Jardín de las delicias de el Bosco.
AUTOR: Theodore Gericault (1791-1824). Óleo sobre lienzo; 4,91 x 7,16 m. Louvre.